Pequeño periodismo libre… y loco

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Este año ha sido el primero que he participado en el programa ‘La Prensa en las escuelas’ impartiendo talleres en centros de secundaria de Sevilla y provincia y tengo que decir que me he divertido mucho y también que he aprendido de la experiencia. He tenido la oportunidad de trabajar con grupos de chicos y chicas bastante jóvenes (2º de ESO) y mayores (1º de bachillerato), de institutos de barrios acomodados y populares. De Sevilla ciudad y de pueblos. Y lo cierto es que en todos he hecho descubrimientos, a la vez que iba madurando la metodología y los contenidos  del taller con el conocimiento acumulado de cada sesión.

‘La Prensa en las escuelas’ consta de dos sesiones de dos horas cada una en las que damos a conocer a los y las adolescentes un poco del mundo del periodismo y fomentamos su interés por los medios escritos. Qué constituye lo noticioso, cuál es el trabajo del periodista, el derecho a estar informados y la libertad de prensa (incluido el hablarles de la tristemente conocida por ‘Ley Mordaza’, que limita el derecho en nuestro país), el entramado empresarial que hay detrás de los medios y cómo influye en la información que recibimos, o cuáles son los principales géneros periodísticos, cómo se construye una noticia, son algunos de los temas que tratamos.

Lucía Vargas Verde habla, entre otros aspectos, de la libertad de expresión.
Lucía Vargas Verde habla, entre otros aspectos, del derecho a la libertad de expresión.

Los chavales y chavalas muestran un grado bastante diverso de conocimiento previo de los medios. Encontramos desde los que leen periódicos de vez en cuando –los menos-, a los que miran la prensa deportiva (hay muchos chicos que sólo conocen este tipo de periodismo, pero lo conocen muy bien), pasando por aquellos y aquellas a las que ni les sonaban las principales y más veteranas cabeceras de nuestro país. Antes de comenzar el taller, medimos también sus conocimientos sobre la actualidad con un cuestionario en el que la pregunta sobre  quién es Jose Manuel Moreno Bonilla siempre acaba en blanco (el PP debería hacérselo mirar), pero también a menudo otros ítems más sorprendentes. Sin embargo, la presencia de un diputado con rastas en el Congreso ha provocado más de un acalorado debate, con detractores y defensoras de la diversidad en política parlamentaria.

El momento en el que todos – alumnado y yo misma- disfrutamos más es con la parte práctica del taller. Me ha sorprendido gratamente lo poco que les cuesta ponerse a escribir y he tenido más remedio que reírme ante el disparatado repertorio de temas que me proponen tratar. Aún antes de los últimos atentados en Bruselas, mostraban cierta fijación por contar historias sobre ataques yihadistas y ha sido un trabajo enfocar el tema para que no lo banalizaran y desterraran malentendidos y tópicos sobre el mundo musulmán. Otro de los temas recurrentes son las noticias de sucesos, robos y actos delictivos en general, en los que hay que ayudarlos para que no se pongan muy escabrosos, porque su imaginario al respecto procede claramente del cine de acción. También han sido capaces de componer notas muy correctas sobre eventos en su instituto o su barrio y brillantes crónicas deportivas –cómo se nota lo que les gusta-. Algunos se atrevían incluso con los géneros de opinión, para abordar temas que les preocupan como el de las drogas, la sexualidad, el acoso escolar o el abandono de la tele por internet, o redactar pequeñas críticas de sus películas favoritas.

Otro de los momentos estrella del taller es cuando comparamos noticias de televisión con las de periodismo escrito. Les he enseñado alguna noticia sensacionalista, como la detención del Chapo Guzmán (en la que los policías llevaron cámaras en los cascos y se ve y oye como entran en el refugio del Chapo disparando), comparándola interesadamente con el tratamiento más profundo y contextualizado que se da en prensa y aunque reconocían que el tratamiento en televisión se asemejaba al de una película y aportaba poca información, siempre me pedían que lo pusiera hasta el final (cosa que no hacía). Lo mismo pasaba cuando les ofrecía ejemplos de las noticias irrelevantes y de relleno que abundan en la televisión y les explicaba que a veces, en este medio, nos cuentan algunos hechos solamente porque tienen un vídeo de él, independientemente de lo anecdótico, lejano y poco significativo que sea. Daba igual, les encantaba verlas. Lo que nos habla de su enganche con el medio audiovisual y de las posibilidades que hay para trabajar en este ámbito. Pero nuestro programa quiere acercarles al periodismo escrito por lo que también les animamos a seguir a los periódicos y periodistas digitales a través de las redes sociales y a aprovechar las ventajas que brindan este tipo de medios.

Una de las experiencias más interesantes que he tenido ha sido con un grupo pequeño de alumnos y alumnas de un grupo de diversificación de 4º de ESO (la segregación del alumnado de diversificación y de diferentes niveles educativos es preocupantemente frecuente) de un instituto cercano al Polígono Sur, con los que trabajé el tratamiento informativo dado al pueblo gitano a través de distintos ejemplos. Comprobar cómo pasaban de la indignación, ante el tratamiento efectista y enfocado en lo negativo, al análisis y el reconocimiento, cuando les puse ejemplos de un tratamiento informativo más correcto e iniciativas de comunicación participativa en la que la gente del Polígono Sur se cuenta a sí misma en sus múltiples facetas, fue muy satisfactorio.

Aprender sobre periodismo haciéndolo, aunque sea de forma simulada, y con ejemplos en los que puedan reconocerse, se me ha revelado como la mejor forma para despertar el interés de los y las adolescentes por la información de actualidad. Esperamos, eso sí, ayudarles, a que esa curiosidad crezca crítica y constructiva, y se transformen en futuros lectores exigentes y activos en los medios.

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