Necios

Cuando hablamos de adolescentes nos podemos remitir para definirlos a...

279
279

Cuando hablamos de adolescentes nos podemos remitir para definirlos a su propia etimología. Persona que está en fase de crecimiento. También a la definición popular de la persona que adolece de ciencia. El ignorante, el que desconoce. Esas definiciones se pueden ceñir perfectamente a la realidad de una persona que está empezando a encontrar su sitio en el mundo en un momento de profunda transformación personal.

Pero, que esa tormenta hormonal a la que se tienen que enfrentar y capear no nos confunda al resto que los observamos, adjudicamos prejuicios y hasta podemos casi clasificarlos como puros necios. Con la experiencia personal que he tenido impartiendo los talleres de ‘La prensa en las escuelas‘ he podido comprobar que ni los adolescentes son tan estúpidos ni los llamados adultos responden estrictamente a ese título y a lo que se espera de ellos.

Una simple práctica. Realizar una portada de un periódico, elegir los temas de las noticias y clasificarlas por importancia según su interés informativo. Cada portada, contundente. La sorpresa salta cuando después de una quincena de ellas, extendidas en dos años, las observas en conjunto.

Natanael Bello Pedreño explicando cómo elaborar una portada.
Natanael Bello Pedreño explicando cómo elaborar una portada.

Cada una de las portadas están perfectamente encuadradas en el tiempo respondiendo al clima social y a las noticias de la actualidad ocupaban los informativos y periódicos del momento. Es curioso, sobre todo cuando en las encuestas aparecen como que no son consumidores de periódicos o los mayores nos creemos que viven al margen de la realidad. No lo parece a tenor de mi experiencia.

Adolecer de las técnicas, de las herramientas necesarias para analizar el entorno y observarlo con espíritu crítico y constructivo no justifica en absoluto que los excluyamos de una sociedad cada vez más compleja. Es más, bajo ese criterio se podría excluir prácticamente al 80% de la población adulta, por exagerar un poco. Ser adulto no significa ser sabio. Para muchos el conocimiento solo se aplica para responder preguntas en cualquier programa de televisión de media tarde.

Esto me hace preguntarme, ¿quiénes son en realidad los necios? ¿Los que se encuentran en un proceso de aprendizaje y cumplen con el papel que les corresponde? O quizá, los que ya pasaron por ese proceso y señalan despectivamente a los que tienen todo el derecho a experimentar, fallar y volver a intentarlo.

La respuesta la dejo abierta. Me guardo mis conclusiones por respeto y no faltar a los lectores.

In this article