La mejor receta en las aulas

 “Dime y lo olvido; enséñame y lo recuerdo; involúcrame y...

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 “Dime y lo olvido; enséñame y lo recuerdo; involúcrame y lo aprendo”. No se puede resumir tanto en tan poco. No, la frase no es mía -ya me gustaría- sino que está atribuida a Benjamin Franklin. Debo reconocer que la desconocía y que cuando vi tal aseveración, escrita en una cartulina en el pasillo principal del IES Vistazul de Dos Hermanas con motivo de algún trabajo escolar -magnífica la iniciativa de ilustrar con diferentes manualidades la cultura de la paz, los avances en igualdad de género o la literatura andaluza- me llamó la atención y me hizo reflexionar sobre el tema en cuestión.

La Prensa en las escuelas, que promueve desde hace años la Asociación de la Prensa de Sevilla, tiene entre sus fines primordiales el fomento de la lectura en estos centros educativos, ahondar en el pluralismo de los medios de comunicación y en la necesidad de ejercer una actitud crítica en relación con opiniones vertidas por personajes relevantes de la vida pública, pertenezcan al ámbito de la política, de la economía o del deporte, entre otros.

Alfredo Guardia Jiménez explicando la importancia de estar bien informados.
Alfredo Guardia Jiménez explicando la importancia de estar bien informados.

De nada serviría, pues, acudir a las clases con la lección bien aprendida si no logramos del alumnado que participe de manera muy activa, que debata sobre los temas puestos sobre la mesa, que se ilusione mínimamente por la profesión que nos apasiona y que sea consciente de la importante labor de los medios como interlocutores entre la Administración y la opinión pública.

De nada serviría que le enseñáramos lo maravilloso de nuestro oficio si no conseguimos que se involucren y muestren un mínimo interés por el taller y, por ende, por la profesión. De nada serviría contarles todos los aciertos y errores, que también los hay, del periodismo si se muestran poco comunicativos. Hacen falta nuevos estímulos y el día a día se encarga de demostrárnoslo. No les basta con convertirse en periodistas que asisten a una rueda de prensa improvisada en el aula y que asaltan al entrevistado con cuestiones comprometedoras y relevantes que sí se echan en falta -por desgracia- en escenarios reales.

Tampoco les basta con diseñar una portada a raíz de un determinado número de noticias. Discuten entre los compañeros del grupo; argumentan el porqué de la inclusión o no de esa información en ‘su’ primera y se sienten satisfechos cuando comprueban que la ubicación del tema coincide con el lugar que la cabecera objeto de análisis decidió para esa portada.

Está claro que la motivación es primordial en cualquier taller que se imparta en estos centros educativos y el nuestro no iba a ser una excepción. Contamos con una materia prima, envasada en formato PowerPoint, de excelente calidad y que procede de la factoría de la APS; poseemos los utensilios adecuados -ya sean tradicionales, como los periódicos o modernos, como las pizarras digitales; disponemos de un público ávido de conocimientos al que debemos estimular y un equipo docente que nos abre de par en par sus cocinas y que abonan previamente el terreno. Tenemos los mejores ingredientes, de modo que aplicando esta receta y añadiendo cada uno su particular toque -que se traduce en dinámicas grupales-, el éxito del plato está más que garantizado. Esperemos que los críticos en la materia otorguen de nuevo, como la afamada marca de neumáticos, una estrella a la institución que está detrás de esta loable iniciativa.

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