La generación del ‘nunca’

El alejamiento de los jóvenes de la prensa y la...

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El alejamiento de los jóvenes de la prensa y la información periodística es notable. Cuando a través de iniciativas como La Prensa en las Escuelas, los profesionales de la comunicación tomamos contacto directo con la realidad, las sorpresas negativas son mayúsculas, sin embargo, todavía en muchas ocasiones se vislumbraba un hilo de esperanza.

A la pregunta sobre la relación habitual de los alumnos y alumnas de ESO con los medios escritos, las respuestas suelen ser decepcionantes, ya que la mayoría solo ha tenido un periódico impreso en papel en las manos en ocasiones muy contadas y casi siempre por muy poco tiempo. El acceso a los diarios de información impresos es siempre gracias a los adultos o porque se trata de diarios gratuitos o entregados en acontecimientos y sitios públicos.

Y aunque la luz al final del túnel se llama ‘Redes Sociales’, ya que muchos recurren a los perfiles de los medios para conocer información elaborada en diarios y revistas, la realidad con respecto al papel es cada vez más preocupante.

Fernando Márquez en el IES Turina

En este sentido, durante la impartición de los talleres en 2017 he conocido al primer miembro de ‘la generación del nunca’, es decir, una alumna que nunca, y a pesar de mi insistencia en numerosas preguntas, había tenido en sus manos un periódico en papel. Este caso probablemente se multiplique en años venideros, y aunque es una tendencia explicable en la decadencia de la prensa escrita, es un hecho muy triste, ya que el desconocimiento provocará pronto el olvido.

Los periódicos en papel deberían convertirse desde ahora en material escolar, formar parte de la lista de herramientas con las que trabajan los escolares. Un diario en papel debe convertirse en lectura obligada como los clásicos de la literatura, la tabla periódica de los elementos o el nombre de los ríos y las montañas.

Cuando por devoción los escolares no se acercan a la prensa escrita, no queda otra opción que hacerlos consumidores obligados de ella. Y es que cuando de la mano de nuestros talleres, los jóvenes abren las páginas de un periódico la sorpresa por el contenido, el interés por la información escrita o la admiración por las fotografías, son evidentes. Por ello, el contacto con la prensa debería de ser, aunque sea como parte del programa de una asignatura, mucho más continuo y obligatorio. Solo de esta forma, es decir, sintiendo con la vista y el tacto la magia de la información escrita se podrá evitar, en parte, la tragedia del ‘nunca’.

 

 

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