Clases para pensar

  Ha sido mi primera experiencia en ‘La Prensa en...

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Ha sido mi primera experiencia en ‘La Prensa en las escuelas’. Llegué a esta actividad con un poco de escepticismo e ilusión, sin saber lo que me esperaba. Por un lado, no sabía cuál sería mi reacción de enfrentarme a los estudiantes de ESO, ni cómo me manejaría impartiendo clases y más, hablando sobre Periodismo. Me preguntaba si esta materia les interesaría de alguna manera o podría transmitirle la pasión que sentimos todos los que nos dedicamos a ella. Por otro lado, no tenía ni idea de lo que “se cuece” en las aulas, de la dinámica a seguir y del desarrollo de los talleres.

El resultado ha sido muy grato, una actividad que me ha aportado muchas satisfacciones. Me ha hecho improvisar en las clases según veía que demandaban más debate sobre las cuestiones planteadas, o si se cansaban del tema, aprovechar para ponerle vídeos o cambiar de ejercicios. Está claro que son de la generación de las tecnologías y lo audiovisual les llega por encima de todo. Los vídeos utilizados han tenido mucho efecto y lo que ha provocado casi siempre el punto de inicio de un tema a discutir.

Ana Díaz explica la diferencia entre información y opinión
Ana Díaz explica la diferencia entre información y opinión

En general, los estudiantes de secundaria, igual que el resto de los chavales, no son muy habladores, no son dados a debatir temas. Es algo en lo que les he insistido mucho, en la importancia de tener siempre argumentos para cualquier cosa en la vida y de cómo a través de la información se llega a diferentes puntos de vista. Creo, que es de las cosas que más les ha llegado, el hacerles pensar que cuándo se lee una noticia de la índole que sea, se está generando opinión y de cómo ellos deben ponerse en una postura u otra. He notado que este tema les ha atraído y me han preguntado mucho al respecto.

Cada grupo ha sido diferente al otro. Me he encontrado con adolescentes de todos los niveles académicos y sociales, que por desgracia, sigue pesando mucho en la formación y sobre todo, en la aptitud de estar en clase, o de interesarse más o menos por las cosas. No ha habido dos talleres iguales, con lo cual, la experiencia ha sido aún más enriquecedora. He ido improvisando en cada clase según las necesidades y para mantener siempre la atención de los chicos.

No obstante, se nota la diferencia académica del alumando entre el primer y el segundo ciclo de la ESO. A los primeros, a veces los he notado perdidos o que ni siquiera sabían lo que es la ideología de izquierda o derecha por poner otro ejemplo, mientras que a los mayores, a veces, el curso se les quedaba algo insustancial. Para compensar esos desniveles, a unos les explicaba las cosas con más detalle, a otros, les involucraba en temas de actualidad de más peso.

Lo que sí me ha parecido un acierto es la parte teórica. En general, casi todos han accedido a redactar noticias de los diarios en los que hemos trabajado, y les ha gustado también desgranar los periódicos para analizar luego las secciones y entender algo que a priori no muchos sabían, la diferencia entre la información de opinión y la general. Me he encontrado con algunos alumnos muy interesados en saber qué hay detrás de las empresas de comunicación y ver cómo existen intereses creados para influir o no en determinadas corrientes de opinión.

En definitiva, la experiencia ha sido muy buena porque te permite, para los que ahora no estamos en activo en el Periodismo, volver a estar en la profesión, además, con el privilegio de poder transmitir a las nuevas generaciones las cosas buenas e imprescindibles que tiene la misma, sin olvidar lo necesario que es el periodismo para la sociedad.

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